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ÚLTIMAS NOVEDADES
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Cuando miramos atrás y revisamos el mundo, incluso el simplemente técnico,
advertimos que desde la infancia, adolescencia y juventud hemos presenciado pasmados Cecilio F. Testón
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Esta obra, pulcramente impresa, es un «eco nostálgico y resonante del pasado, porque no sólo los sonidos tienen eco, también las imágenes vibran en el diapasón del espíritu». Textos de los más destacados autores llaniscos, con una amplia gama de temas (fiestas y devociones, curioso mundo de la anécdota, historias alternativas, emigración, patrimonio histórico y monumental…)
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Se recoge en este interesante libro la obra literaria del gran poeta llanisco Emilio Pola Cuesta, que en 1936 obtuvo el Premio Nacional de Poesía, convocado por la revista Blanco y Negro, por «La Palabra del Bosque».
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Se trata de una reedición del libro, publicado en 1928, pocas semanas después de la muerte de su autor, Demetrio Pola, cuyas crónicas fueron publicadas semanalmente en El Oriente de Asturias. Se evocan en él costumbres tradicionales, personajes populares, fiestas «tiempos mejores en los que alegraban nuestro vivir bellas y placenteras imágenes ya desvanecidas para siempre». La obra se complementa con la transcripción de la zarzuela «La romería de Santa Marina».
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¿Cómo fue aquél Llanes? ¿Cómo eran sus gentes? ¿Cuáles fueron sus tipos más populares? En todas estas Hojas de Archivo de Ángel Pola, en las que se evocan, con precisión, poesía y gracia otros tiempos, perduran los rasgos que identifican y hacen inolvidable el rostro de Llanes y cada una de estas Hojas conforman alguno de sus perfiles. Por eso creo que el libro que componen es un espejo fascinante. El libro discurre como un documental del alma llanisca en que suceden primeros planos, gags y escorzos que protagonizan gentes de la mitología del pueblo. Pola escribe lo que narra como si fuese un director de cine, en fotografías, a veces planas, otras convexas y oblicuas algunas, que adquieren un valor plástico extraordinario. En su escritura hay auténtico arte narrativo y magia; colores, olores, sabores y sonidos. Nicanor, el Piculu; los bazares dormidos del Llanes que fue; el sacamuelas, el repartidor de prospectos, definido como caballito del diablo o estrella fugaz; los retratos de Generoso el caldereru o del tíu Pepe el de las Ánimas, unidos en el recuerdo por el hilo de cobre sonoro y de campanitas melancólicas sobre fondo de un Llanes sin inquietudes de modernidad. Ángel Pola se demora en el ejercicio de la memoria de lo íntimo, de lo ulterior, de lo lateral y de la circunstancia y hace de ello un primor, y hay que elogiar la anchurosa hospitalidad de su espíritu que en el retablo de los personajes del Llanes profundo glorifica a muchos humildes creando un lugar en el Paraíso literario y humano para las viejas casas, para los oficios de antaño, para las costumbres olvidadas y las creencias proscritas, porque su escritura es siempre un acto de fe, dejándonos ver la vida que corre por debajo de la vida, el tejido social tal como era y como es, antes de la retórica y del fulgor de la nostalgia .Juan Carlos Villacorta |
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Libro extenso, prolijo y abundante en todo, es el primer estudio para conocer verdaderamente la vida y milagros de los hijos de esta tierra. En estos Apuntes aparecen todos los hechos de armas y todos los derechos de gentes, están todos los apellidos que son y se cuentan todas las cosas que fueron: no falta nada, ni sobra nadie. Pero las muchas páginas del libro no aburren nunca, porque saltan de las Ordenanzas de Cue a las fiestas populares; de la gran historia de España a la pequeña aventura de cualquier llanisco; del análisis de un acontecimiento general a la transcripción de un documento concreto; del recuento de lo que gastó el Concejo en un repartimiento durante la Guerra de la Independencia a condenar a Napoleón... Y, sin embargo, es un libro elaborado con orden, redactado con tino y documentado con rigor: es el libro de la Historia de Llanes.
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Este libro nace como
homenaje a cuantos, a lo largo de cincuenta años (1955-2005),
fueron fieles colaboradores de los números especiales de verano
de El Oriente de Asturias. Ellos, finos catadores de esencias, en su
cita anual han escrito las más bellas páginas sobre nuestro
Concejo, sobre nuestro paisaje, sobre nuestra cultura... Se han asomado
al paseo de San Pedro y se han saturado de electrones en Toró
o en las rompientes de La Tijerina. Y también han percibido las
vanguardias de cordialidad y franqueza de esta ensoñadora tierra
llanisca, la campechana manera de ser, del buen humor y sana templanza,
de la bonhomía y sencillez de estas gentes, de nuestro milenario
folklore, de las ingenuas procesiones y restallantes romerías...
En fin, de este oriente de Asturias como aldea perdida, paraíso
para la meditación y el ensimismamiento, revelándonos
los verdaderos valores de la humanidad, aquellos que yacen escondidos
en la mismísima médula de nuestras tradiciones, donde
se juega a los bolos, se baila el Pericote y se habla con Dios en un
lenguaje de la más notable asturianía. |
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Llanes tiene el privilegio
de contar con unas gacetillas locales que han proporcionado un material
insustituible a nuestro trabajo. No son periódicos con pretensión
de hacer Historia como dice Unamuno en el texto transcrito, sino auténticos
diarios de sesiones, fieles testigos de la vida cotidiana de la comunidad.
En sus páginas se da fe de todas aquellas menudas incidencias,
no por menudas históricamente irrelevantes, que configuran la
biografía de cientos de personas anónimas, dando una imagen
impagable de ese magma humano que es un pueblo. El nacimiento, la boda,
la enfermedad, las contrariedades y desazones de la vida, la muerte... |
Con
este LLANES, SIGLO XIX, que ofrecemos hoy al lector, se abrió
el camino del mundo moderno en nuestro Concejo y se consolidó
una clase social que tanto significado tuvo en nuestro ámbito:
el elemento indiano (escuelas y colegios, caminos y carreteras, templos,
fuentes, asociaciones sociales y culturales, etc.). Esos cien años,
impactantes, plagados de acontecimientos, han tenido unos grandes protagonistas:
hombres ejemplares que por su trabajo y sus valores humanos despertaron
el fervor y la admiración de sus conciudadanos. Vaya para ellos
nuestro modesto y sencillo homenaje de gratitud y reconocimiento. |
El libro «Llanes, siglo XX: 1951-2000», completa el primer volumen publicado el año pasado y que, juntos, nos dan una visión completa del siglo en nuestro concejo y alrededores a través de las páginas de nuestro semanario y de los periódicos predecesores. El mérito que representa la edición de "Llanes, siglo XX" se le debe principalmente a dos trabajos, que han sido coordinados entre sí con perfecta exactitud: por un lado, el trabajo hemerográfico, realizado por Manuel Maya Conde, director de El Oriente de Asturias, con paciencia benedictina, y la labor técnica de la edición a cargo de Francisco Valle Poo, en la cual, como en todas las suyas anteriores, prima el rigor en la composición de los textos y en la selección de las ilustraciones adecuadas a las exigencias de los mismos. Con esta obra, El Oriente de Asturias corona felizmente la iniciativa de su popular biblioteca llanisca, que, con el título genérico de «Temas Llanes», representa la aportación más elocuente de esta centenaria empresa a la cultura, y al conocimiento de la misma, de Llanes; sin duda la sociedad más dinámica del oriente asturiano. |
Cincuenta años del siglo que nos vió nacer, extraordinario en transformaciones de toda índole, marcado por convulsiones que determinaron cambios importantes en la vida de nuestros padres y en la de nosotros mismos; apasionante en ocasiones, trágico en otras, brillante en la consecución de adelantos científicos, en creaciones artísticas y en la mejora de la calidad de vida; dramático por las luchas sociales que segaron muchas vidas, por el dolor y el resentimiento que estas generaron y por las pérdidas materiales y espirituales que les fueron parejas. Las páginas de la pequeña historia local están recogidas, como en pocos sitios, en una gran hemeroteca que a lo largo de esos cien años nutrieron semanalmente un número asombroso de periódicos, entre los que destacan "El Pueblo" y, sobre todo EL ORIENTE DE ASTURIAS. Decano de la Prensa Asturiana desde hace más de ciento treinta años EL ORIENTE DE ASTURIAS mantiene constante su publicación semanal, excepto cuando la ignominiosa censura impidió su publicación durante más de un lustro. En este libro se cuenta esa pequeña historia del día a día de Llanes y buena parte de la comarca oriental de Asturias a lo largo de los cincuenta primeros años del siglo XX, con los deliciosos textos y las imágenes sorprendentes de esa enorme hemeroteca llanisca que sigue creciendo semana a semana. |